Cómo cambian los patrones de respiración a través de los umbrales ventilatorios y qué significa para el entrenamiento de resistencia, la fisiología del ejercicio y la eficiencia respiratoria.
La respiración es uno de los procesos fisiológicos más importantes durante el ejercicio, pero también uno de los menos observados.
A medida que la intensidad del ejercicio aumenta, la forma en que respiramos cambia significativamente. Entender la transición entre respiración nasal y respiración oral puede ayudar a interpretar mejor lo que está ocurriendo dentro del sistema fisiológico.
Una reciente tesis desarrollada en la Universidad Finis Terrae exploró precisamente esta pregunta. ¿Cómo cambia la proporción de respiración nasal y oral durante el ejercicio aeróbico a diferentes intensidades? Para responderla, los investigadores utilizaron el dispositivo CHASKi para medir el patrón respiratorio en deportistas recreacionales durante ejercicio en cicloergómetro (1).
Cómo medir la respiración durante el ejercicio
El estudio comenzó con un test incremental máximo para identificar los umbrales ventilatorios de cada participante. Este paso es fundamental porque permite identificar las distintas fases fisiológicas del ejercicio aeróbico.
Una vez determinados los umbrales, los participantes realizaron pruebas a intensidad constante en cada una de estas fases fisiológicas. Esto permitió observar cómo se distribuía el flujo de aire entre nariz y boca a medida que aumentaba la intensidad del ejercicio.
Aquí aparece un aspecto clave del estudio.
La mayoría de los dispositivos utilizados para evaluar la respiración durante el ejercicio no pueden distinguir entre respiración nasal y oral. Los ergoespirómetros tradicionales utilizan máscaras de análisis de gases que cubren simultáneamente nariz y boca. Esto permite medir consumo de oxígeno, ventilación y producción de CO₂, pero no permite saber por dónde está entrando o saliendo el aire.
CHASKi es actualmente el único dispositivo en el mercado capaz de separar la respiración nasal y la respiración oral durante el ejercicio. Esta capacidad abre una nueva posibilidad para estudiar el comportamiento respiratorio en condiciones reales de entrenamiento.
Cómo cambia la respiración con la intensidad del ejercicio
Los resultados muestran un patrón bastante consistente.

En intensidades bajas, correspondientes a la primera fase del ejercicio aeróbico, la respiración nasal tiene una participación importante y muchas veces predomina.
Cuando la intensidad aumenta y se supera el primer umbral ventilatorio, la respiración comienza a desplazarse progresivamente hacia un patrón más oral.
En intensidades cercanas al segundo umbral ventilatorio, la respiración se vuelve mayoritariamente oral. Esto ocurre porque el sistema respiratorio necesita movilizar grandes volúmenes de aire para sostener la demanda metabólica del ejercicio.
La vía nasal genera mayor resistencia al flujo de aire, por lo que la boca se convierte en una vía más eficiente cuando la ventilación aumenta de forma importante (1).
Respiración nasal y economía del ejercicio
Aunque la respiración oral predomina en intensidades altas, la respiración nasal parece tener algunas ventajas fisiológicas importantes en intensidades bajas y moderadas.
Investigaciones recientes han mostrado que cuando el ejercicio se realiza respirando exclusivamente por la nariz, la ventilación total puede ser menor para una misma carga de trabajo. En algunos casos se ha observado una reducción cercana al 22 por ciento en la ventilación y una disminución en el consumo de oxígeno durante ejercicio sub-máximo (2).
Esto sugiere que la respiración nasal podría contribuir a una mayor economía fisiológica en determinadas intensidades de entrenamiento. Dado que la ventilación también requiere trabajo muscular, una menor ventilación puede traducirse en un menor costo energético total del ejercicio.
Para entrenadores y atletas de resistencia, esto abre una posibilidad interesante. La respiración nasal podría utilizarse como una herramienta simple para controlar la intensidad durante sesiones aeróbicas suaves.
Qué podemos aprender de esto
Comprender cómo cambia la respiración durante el ejercicio ayuda a interpretar mejor lo que ocurre dentro del cuerpo cuando entrenamos.
En intensidades bajas y moderadas, la respiración nasal puede jugar un rol importante en la regulación del esfuerzo y en la eficiencia fisiológica. En intensidades altas, la transición hacia respiración oral es una respuesta normal del organismo para movilizar más aire.
Gracias a nuevas herramientas de medición respiratoria, ahora es posible observar estos cambios con mucho más detalle y esto abre una nueva dimensión para aquellos que trabajan con zonas de entrenamiento. Entender cuándo la respiración cambia naturalmente de nasal a oral puede convertirse en otra señal útil para identificar cambios en la intensidad fisiológica. Si esta transición ocurre muy temprano, podría indicar una menor eficiencia ventilatoria. Después de todo, algo tan simple como la forma en que respiramos puede revelar mucho sobre cómo está respondiendo nuestro cuerpo al esfuerzo. ¿Te has fijado en qué momento de tu entrenamiento ocurre ese cambio?
Fuentes
[1] Retamal González, J., & Tobar Gamboa, S. (2024). Proporción de la ventilación oral-nasal a diferentes intensidades del ejercicio aeróbico en deportistas recreacionales de la Universidad Finis Terrae (Tesis de licenciatura). Universidad Finis Terrae, Santiago, Chile.
[2] Dallam, G. M., Kies, B., Foust, C. P., & McClaran, S. R. (2018). Effect of nasal versus oral breathing on VO₂max and physiological economy in recreational runners following an extended period spent using nasally restricted breathing. International Journal of Kinesiology and Sports Science, 6(2), 22–29. https://doi.org/10.7575/aiac.ijkss.v.6n.2p.22
