Cáncer de mama y estrés: cómo la respiración puede convertirse en una herramienta de apoyo real

Recibir un diagnóstico de cáncer de mama cambia muchas cosas. No solo el cuerpo atraviesa un proceso difícil. También aparecen el miedo, la ansiedad, la incertidumbre y un nivel de estrés que muchas veces acompaña durante todo el tratamiento.

Después de una mastectomía, que es la cirugía para remover una mama, el impacto emocional puede ser enorme. De hecho, distintos estudios muestran que muchas pacientes experimentan altos niveles de estrés, ansiedad e incluso síntomas depresivos durante esta etapa. Y aunque los tratamientos médicos son fundamentales, hoy sabemos que acompañar la salud mental también es parte importante de la recuperación.

Ahí es donde algo tan simple como respirar puede marcar una diferencia.

Un estudio publicado en el Journal of Pharmacy and Bioallied Sciences evaluó el efecto de un ejercicio llamado “box breathing” o respiración cuadrada en mujeres que habían pasado por una mastectomía. Participaron 140 mujeres entre 25 y 65 años, divididas en dos grupos. Mientras un grupo recibió los cuidados habituales, el otro practicó ejercicios de respiración guiada.

¿El resultado? Las pacientes que realizaron los ejercicios mostraron una reducción significativa del estrés con el paso de las semanas. Al final del estudio, ninguna de las participantes del grupo de respiración seguía en niveles altos de estrés, mientras que en el grupo control el 90% continuaba presentando estrés elevado [1]. 

¿Y qué tiene de especial este tipo de respiración?

La técnica es simple. Consiste en inhalar durante 4 segundos, mantener el aire 4 segundos, exhalar en 4 segundos y volver a mantener 4 segundos antes de repetir. Este patrón ayuda a disminuir la activación del sistema nervioso relacionado con el estrés y favorece un estado de mayor calma y regulación emocional [1].

Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo entra en modo alerta. Respiramos más rápido, aumenta la frecuencia cardíaca y se liberan hormonas como el cortisol. El problema es que, si ese estado se mantiene por mucho tiempo, puede afectar el descanso, el ánimo, la recuperación e incluso la percepción del dolor.

La respiración consciente actúa como una señal de seguridad para el cuerpo. Ayuda a desacelerar el sistema nervioso y puede generar cambios fisiológicos reales en pocos minutos.

Lo interesante es que no se necesitan equipos, experiencia previa ni sesiones largas. Son herramientas accesibles que pueden integrarse fácilmente en la rutina diaria, incluso durante hospitalizaciones o tratamientos complejos.

Y aunque respirar no reemplaza ningún tratamiento médico, sí puede transformarse en un apoyo concreto para atravesar momentos difíciles con más calma y sensación de control.

En CHASKI hablamos mucho sobre cómo la respiración impacta el rendimiento físico. Pero la evidencia muestra que también tiene un rol importante en salud, recuperación y bienestar emocional.

Además, con CHASKI puedes realizar ejercicios respiratorios utilizando biofeedback en tiempo real. El sistema te guía durante la sesión, permite configurar fácilmente los tiempos de inhalación, apnea y exhalación en ejercicios como box breathing, y también te ayuda a visualizar cómo estás respirando mientras practicas. Una forma simple y objetiva de transformar la respiración en una herramienta concreta para el manejo del estrés.

Fuentes

[1] Avudaiselvi, T., & Lakshmi Prabha, S. (2025). Effectiveness of box breathing exercises in reducing stress among women postmastectomy: A randomized controlled trial. Journal of Pharmacy and Bioallied Sciences, 17(2), 75–77. https://doi.org/10.4103/jpbs.jpbs_888_25